A veces te hecho de menos. Me vienes a la mente y pienso que ya no serás el padre de mis hijos. Que no podré tener un Lucas y una Lucía contigo, que nunca formaremos una pareja ideal... parece que nunca lo fuimos. Nunca fuimos una pareja convencional. Tienes una cara preciosa. Pero tu vida o tu forma de vivirla sobrepasó la mia. Me hacías estar pendiente de ti. Eso agota. Era agotador. Cualquier cosa parecía difícil. Siempre se me quedará la cosa de no haber podido jamás realizar un viaje contigo. Pero es lo que hay. Incluso romper se hacía difícil y enganchoso: un par de mensajes y tú no contestabas el último, ni te desesperabas ante mi apatía. Quizá es que no sufrías, y yo pensaba que lo normal era sufrir cuando quieres a alguien. Quizá era que no me querías lo suficiente, y por eso no te desesperaste ante mi actitud tajante. Quizá ya te fue bien todo esto. Pero esperaba que dieras la cara un poco más. Ahora sólo espero que no me molestes... estarías fuera de lugar.
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